«Soy muy perfeccionista»

¿Según quién?

Es posible considerar que tras la silueta de un perfeccionista, se esconde un sujeto inhibido de transformar una idea en acto, de ejecutar el movimiento que lo saque de ese lugar donde nada sucede. 

La perfección es un atributo que sólo es posible sostener en lo ideal, en la imaginación o en la fantasía. Del mismo modo, el deseo queda en suspenso, se posterga su realización.

¿Vale la pena intentar la perfección, si en definitiva en su lugar está la postergación?

Es una pena, un castigo estar condenado a la perfección.

¿Qué delito se ha cometido para merecer ese castigo?

Una pregunta que es posible desplegar para aquel que se aventure en un análisis.

2 comentarios en ««Soy muy perfeccionista»»

  1. Instante Analítico dice:

    Claro. Es cuando surge esa pregunta por que delito se ha cometido para sentirse culpable. Fallar es una consecuencia del hacer. Si no se hace nada no se falla, triunfa la espera y la postergación.

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