La historia es una ficción

Ser psicoanalista es, sencillamente, 

abrir los ojos ante la evidencia de que nada 

es más disparatado que la realidad humana

Jacques Lacan (1901-1981)

 

El Yo es de lo más provisorio y circunstancial, “Soy esto o aquello” es una construcción histórica a la cual se presta creencia y fidelidad.  

¿Cómo armaron su historia? 

¿Por qué eligen determinados hechos de su pasado y cómo los enlazan? ¿Cómo relacionan un hecho con otro para que tenga sentido?

Cada sujeto cuenta y se cuenta su vida como una historia que considera la realidad.  Es el recurso que cada uno tiene, incluso lo preexiste. Ya hay una realidad en la cual nace y se incorpora. Dentro de ella el sujeto tiene la posibilidad de contarse. No imagina otra. Es una realidad en la que fue creado, cree y contribuye a seguir replicando.

La realidad se sostiene a la manera de una ficción.

Le otorga a esa realidad el carácter de verdad única e incuestionable, verdad que en definitiva es una mentira que aún no ha sido invalidada.

¿Por qué no se cuestiona? El sujeto cree, fantasea, que sin esa historia que lo cuenta, sin esa realidad en que se cuenta no hay más nada, y que modificarla o cambiarla lo haría perder incluso su propia identidad. El Yo ya no sería Yo, sino otro. ¿Quién?

“Me cuesta cambiar”, “Yo soy así”, “Ya fue, no es para mí, no lo hago”, “Si no te gusta como soy buscate otro”, “Toda la vida hice lo mismo, ¿Por qué voy a hacer algo diferente ahora?”, “No me pidas que sea otro, no puedo”

Esa verdad del sujeto -su creación- se vuelve inconsciente. Solo cree en ella, ya no sabe por qué ni desde cuándo.

La historia por lo tanto, puede tener todos los elementos de una comedia y/o de una tragedia, puede doler, puede hacerte feliz, puede tener momentos oscuros, de padecimiento, de angustia, puede paralizar y movilizar.  

En definitiva, la historia se construyó de una manera particular y el sujeto la trata de vivir, la toma como es. 

¿Se puede contar otra, hacer algo con el papel que encarna en esa historia?

En un análisis se escucha la posición del sujeto en la historia que trae. Con una intervención, una interpretación, un puente de sentido o sinsentido, es posible cortar un enlace y producir otro diferente que haga emerger un lugar distinto, que no sabía que tenía, recuerdos que no eran conscientes, palabras que había reprimido, hechos a los cuales no le prestaba atención, que reconduzcan la historia que lo trajo a la historia que trae. A transitar ese camino en que fue espectador de lo que otros hicieron de él, a ser el protagonista, a transformarse en el sujeto que tuvo algo que ver en el armado de esa ficción.

Para ilustrar un cambio de posición en la historia, por ejemplo, un paciente relata que todas las personas que él quiere lo abandonan. Luego de un trabajo de análisis, concluye que se hace rechazar por todos para que lo dejen.  Pasó de tener un lugar pasivo en el que la responsabilidad de su padecer era de los otros, a un lugar inédito en el que ahora tiene recursos para elegir con quiénes sí y con quiénes no quedarse.

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